No todos los accidentes de metro funcionan igual desde el punto de vista jurídico. Hay dos escenarios distintos que determinan contra quién se reclama y cuánto puedes cobrar:
1. Accidente por imprudencia o negligencia del metro
Si el accidente se produjo por una conducción incorrecta, un fallo en las instalaciones, una puerta que se cerró mal, una frenada brusca injustificada o cualquier otra negligencia atribuible a la empresa de metro, puedes reclamar al seguro de Responsabilidad Civil del metro.
En este caso puedes cobrar dos indemnizaciones acumulables: la del seguro de Responsabilidad Civil del metro y la del Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV). Es el escenario con mayor indemnización potencial.
2. Accidente sin negligencia del metro H3
Si el accidente ocurrió sin que haya una conducción o gestión negligente atribuible al metro (por ejemplo, una caída al subir o bajar del vagón debido a un resbalón) la reclamación se dirige exclusivamente al Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV).
El SOV cubre a cualquier usuario que tenga billete o abono de transporte válido en el momento del accidente, independientemente de quién haya tenido la culpa. Por lo tanto, si el accidente existió y tienes la documentación que lo acredita, tienes derecho a indemnización.